Como todo es relativamente nuevo para la selección femenina española en este mundo de sobreexposición, sus integrantes no saben qué es lo mejor que hacen en buenas condiciones y qué les corresponde en enfermedades. Y si hoy me doy cuenta de que los futbolistas no pueden digerir la victoria, respondió con innumerables gestos de vanidad y suficiencia, desestimando los pequeños errores que se diagnostican, el martes queda demostrado que menos gente domina mientras acompaña la derrota. Su reacción ante la inevitable y bochornosa caída ante Brasil fue quizás su propia debacle. No sabemos ganar, no sabemos perder. Frases de soberbia y altanería (Jenni, por supuesto, catalogada como la mujer más influyente del año pasado, sacando a relucir…

Publicado enGeneral