
Louis Vuitton, Chanel, Dior son algunas de las marcas del universo de la moda que desde hace años son conocidas por ser muy queridas, y más aún por no ser nunca refutadas en sus productos. Es su forma de vender exclusividad, calidad. El mundo entero entiende el mensaje. Lo que parece más complicado es adaptar esa filosofía al mundo de la ingeniería industrial donde la mayoría de los contratos van acompañados de licitaciones en las que los bajos precios son el punto diferencial. Lo sabe bien Laurent Clech, director general de Vinci Energies España, filial del fabricante francés Vinci, que está en España desde 2002. “Soy muy querido y presumo de ello”, asegura la dirección francesa. Él es consciente de que su frase es provocativa, pero no es por ella por quien está encantado. “En estos sectores estamos malentendidos. No puede ser que cuando pagas más de 100 euros la hora por reparar tu coche y en contratos donde se exigen ingenieros cualificados tengas que pagar 30 o 40 euros la hora para conseguir la adjudicación”, se queja.
Vinci Energies España facturó 400 millones de euros durante 2023, en dos décadas en el país; la empresa tiene más de 2.000 empleados
Para él, decidí echar un vistazo al timón de la empresa. Considere que el momento adecuado para identificarlo no es como un mayor ingenio infraestructural, sino como un socio estratégico que aporte valor a los proyectos. “No es el más eficiente el que te cobra la hora más estafada. Primero porque puedes tardar muchas más horas en completar un proyecto y segundo porque nuestros ingenieros dedican muchas horas antes al estudio de cada uno, Eso asegura que la ejecución sea más rápida porque hay un fuerte trabajo previo”, afirma Laurent Clech.
El 50% de los ingredientes procede del área energética pero evita que su peso descienda en favor de la tecnología
La trayectoria de Vinci Energías en España continúa a principios de milenio y se centra en la ingeniería de obras públicas. A medida que se acercaba la crisis hipotecaria y financiera, se estancó. “En 2012, el sector parecía completo. En ese momento podía tener 1.000 personas en la planta sin tener que juzgar proyectos”, recuerda Clech. Superaron el parón y apostataron por la diversificación. A la construcción de las áreas de energía, telecomunicaciones a través de adquisiciones de empresas que se aceleraron entre 2017 y 2019. El impacto del Covid las ha hecho mucho más diversificadas y alejadas. La compañía cuenta ahora con tres divisiones principales: Oxemon en Energía, Actemium (Industrial) y Axians (Tecnologías, TIC). Actualmente es una de las mayores empresas de robótica para la automoción y tiene una presencia importante en la fusión de proyectos tecnológicos y energéticos como el abandonado del puerto de Barcelona, para que esta infraestructura pueda diferenciarse y ofrecer a sus clientes una carga de energía a bajo precio o de alta tecnología para el proyecto de interconexión eléctrica submarina entre España y Francia. Su facturación alcanzó en 2023 los 402 millones de euros y contando con 2.070 empleados.
Su principal directiva presume de ser “muy cara”, y sustentada en calidad y rentabilidad ante la cantidad
A ellos hay que transmitirles la nueva filosofía de forma selectiva y, aunque sea el caso, escuchar sólo aquellas licitaciones en las que hay un único contrato, no un grupo de ellos, y que implican siempre aportar valor en la única ejecución de un proyecto. . Pero sobre todo los beneficios son ciertos. Hay empresas que por diferentes motivos aceptan contratos deficitarios que compensan con otros con los que obtienen beneficios. Vinci Energies España no quiere seguir esta práctica “No pierdas ningún contrato, puedes ganar dinero. Porque sólo sumas, no descansos. En este momento no pedimos volumen, sólo rentabilidad”, explica el directorio.
Clech: “Tendremos 50.000 ingenieros en España en 2030, no somos una profesión atractiva”
El cambio de rumbo no afecta sólo al tipo de contrato. Incluso en los sectores. Hasta ahora, la energía constituye el 50% de sus ingredientes. “Por eso queremos cambiar. El sector energético está paralizado. Quienes hayan leído las previsiones en el rango de precios altos de 2022, ahora los precios no están rebajados. Muchos de estos proyectos no están saliendo adelante”, aventura Clech. Su enfoque ahora se está moviendo con más fuerza hacia la tecnología, la robótica, la ciberseguridad, los centros de datos y está trabajando para desarrollar una práctica global de consultoría y consultoría que marque la diferencia. El principal problema es que no hay ingenieros. España necesitará aquí 50.000 ingenieros en 2030 y es muy complicado. No somos una industria atractiva.
