Cinco ‘gigantes’ de Europa, en llamas


29/09/2023 a las 14:09

CEST


Manchester United, Chelsea, Nápoles, Ajax y Olympique de Marsella están sumidos en una grave crisis institucional y deportiva

Situaciones extradeportivas graves, ultras que quieren controlar el club y los peores resultados en la historia reciente son algunos de los motivos que han llevado a estos ‘gigantes’ a vivir una situación límite

Investigaciones por agresiones sexuales, indisciplina, jugadores que se sienten atacados por su propio club, ultras que quieren controlarlo todo, resultados que no llegan cuando deberían hacerlo casi por obligación… Para algunos de los equipos más ‘grandes’ del Viejo Continente, el inicio de temporada no está siendo el que siempre habían soñado.

Mientras Barça, Real Madrid, City, Inter, Bayern y compañía empiezan a coger velocidad de crucero, hay cinco equipos que debían estar en lo más alto que, de momento, se están quedando en el camino. Hablamos de Manchester United, Chelsea, Nápoles, Ajax y Olympique de Marsella. Por H o por B, la realidad es que los cinco clubes están atravesando una situación institucional o deportiva límite, con el foco mediático apuntando directamente sobre ellos. Con casos totalmente distintos, pero una misma consecuencia: resultados que no son los que pertocan.

Old Trafford es un infierno

Ten Hag hace meses que trabaja más como ‘bombero’ que como entrenador de fútbol. Y es que en el United, además de vivir una de sus épocas más oscuras en cuanto a resultados, no hay día que pase que no genere cierta polémica. Todo empezó con Greenwood, cuando se le apartó del equipo por violar las condiciones de su fianza.

Cristiano Ronaldo mostrando el FIFA World Player (2009) junto a Alex Ferguson

| ANDREW YATES

Luego, los casos siguieron con Cristiano Ronaldo. Las informaciones apuntaron a que la dirección del club filtraba a la prensa algunas mentiras para desprestigiarlo y obligarle a salir del United. Por último, Sancho y Antony. El primero, apartado definitivamente del equipo al considerar falsas las palabras de su técnico, que argumentó en rueda de prensa que dejaba fuera al jugador de una convocatoria por su nivel de entrenamientos.

Y el segundo, investigado por las presuntas agresiones a su expareja. Una investigación que sigue su curso, con acusaciones y pruebas muy graves. En total, cuatro casos tremendamente mediáticos y que han trastocado, seguro, el ‘modus operandi’ de Ten Hag en estos últimos meses.

Cuando gastarte una millonada no es sinónimo de nada

Creía el Chelsea y Todd Boehly que gastándote 1000 millones de euros en apenas unos meses lograrían devolver a los ‘blues’ a lo más alto en Inglaterra, pero la realidad le ha dado una lección importante. No es lo que gastes, sino cómo lo gastes. El club londinense ha pagado una auténtica barbaridad por muchos jugadores y ahora mismo se encuentra en la decimocuara posición en la Premier League, a 13 puntos ya del Manchester City y dando la sensación de no haber encontrado aún la hoja de ruta. Su crisis no están institucional y grave como el resto, pero sí en cuanto a resultados y escenario.

Cole Palmer, futbolista del Chelsea

| EFE

Un equipo todavía por hacer con un técnico nuevo que debe manejar una constelación de estrellas. La realidad es complicada, pero puede ser aún peor si los resultados siguen sin llegar. De momento, en el mes de septiembre, el Chelsea ha anotado un solitario gol: en la Carabao Cup ante el Brighton. Ni uno más para un equipo que puede hacer un once titular solo con delanteros. Veremos cómo acaba todo esto.

Cuando las redes sociales son tu peor enemigo

De la Premier saltamos a la Serie A, donde el invencible Nápoles de la temporada pasada ha dado paso a un club que acumula casos extradeportivos cada mes. Empezó todo con Spalletti y una salida forzadísima a finales de la campaña pasada al no estar de acuerdo con las líneas maestras de la dirección deportiva.

Osimhen celebrando uno de los goles ante el Frosinone

| AFP

Se acababa un proyecto que había resultado ser ganador, por el qué y por el cómo. Con la salida del técnico italiano y la llegada de Rudi Garcia, los resultados han caído en picado. Y cuando los resultados no llegan, empieza a aparecer todo. Ahora el club está acusado de falsa contabilidad, algo parecido a lo que le sucedió a la Juventus la temporada pasada, y, además, ha logrado cabrear a su gran estrella, Victor Osimhen.

Las redes sociales del Nápoles subieron un vídeo en el que se burlaban del delantero nigeriano por fallar un penalti en el duelo ante el Bolonia que terminó 0-0. Pese a que ese vídeo fue eliminado, la reacción del entorno de Osimhen no tardó en llegar. «Lo ocurrido hoy en el perfil oficial del Napoli en la plataforma TikTok no es de recibo. Primero se hizo público un vídeo burlándose de Víctor y luego, aunque tardíamente, este fue eliminado», aseguró su agente. Conflictos totalmente evitables.

Los ultras al poder

La situación en Marsella, en cambio, sí tiene tintes más dramáticos. Porque lo del Olympique de Marsella va mucho más allá de los resultados. Va de proyectos y de un cansancio generalizado entre los ultras más conflictivos del club. Unos ultras que, por cierto, tienen la capacidad de sentarse a hablar con la dirección del club y proferir graves amenazas al presidente, al staff técnico y a sus familias.

Marcelino García Toral tuvo que dimitir como entrenador y Pablo Longoria a punto de estuvo de hacerlo como máximo responsable. Al final, intercedió el propietario del club, pero los aires están más que caldeados pese a que el equipo tampoco lleva una racha desastrosa de resultados. Veremos hasta cuando aguantan los radicales y si nuevas amenazas pueden cambiar el proyecto del Marsella por completo. Cosas de la Ligue 1.

El Ajax, el ‘grande’ más apurado

La derrota ante el Feyernoord (0-4) fue el detonante para un Ajax que vivía en el abismo. Las imágenes fueron dantescas, con las protestas de los ultras y los altercados que se produjeron. No son más que las consecuencias de una gestión que ha ido a peor temporada tras temporada, con la venta de jugadores franquicia y fichajes que jamás llegaron al nivel del futbolista al que sustituían.

El resultado de la mala gestión es que el equipo está cerca del descenso, decimocuartos en liga, fuera de Champions y registrando el peor inicio de una temporada desde 1964. Peor imposible. El club, eso sí, se mueve por dentro, auspiciado por el enorme poder de los ultras. Nuevamente los ultras.

El director deportivo ha dimitido por las presiones de los más radicales y el presidente del Consejo de Administración, Erlinga, también ha dejado su puesto. Difícil es también la situación del entrenador Steijn, que podría ser destituido si no mejoran los resultados antes del próximo parón. Un auténtico infierno para un club que, hasta hace nada, luchaba por colarse en una final de la Champions.