El fichaje de Dios: la llegada de Maradona al Nápoles

Desde hace casi 40 años, nacer en Nápoles significa vivir con Maradona. Diego está presente en cada casa y es imposible, para los nacidos después de su llegada, saber cuándo aprendieron su nombre. Simplemente, siempre estuvo allí. Como uno más de la familia.



Gráfico

Miguel Ángel Fernández

Coordinación editorial

Mirko Calemme – Javier Sillés

Con 23 años, Maradona

fue recibido como

un héroe por una población

desesperanzada y pobre. El

fichaje imposible del Nápoles,

un humilde equipo del sur de Italia

que nunca había logrado un scudetto,

revolucionó el mercado

del fútbol europeo.

Las primeras horas

de ‘El Pibe de Oro’ en Italia

El 4 de julio de 1984, horas después

de acordar con el Barça su traspaso

al Nápoles, Maradona tomó

un vuelo con destino a Roma.

Era la primera vez que el ‘10’

pisaba suelo italiano.

A las 14:05, el Pelusa aterrizó

en el aeropuerto Fiumicino de Roma.

Le acompañaban su representante,

Jorge Cyterszpiler, y su jefe de

prensa, Guillermo Blanco

Seguridad en la pista

Un dispositivo de 200 policías

esperó en el aeropuerto la llegada

del vuelo AZ 357, que traía

al crack argentino a Italia

Corrado Ferlaino

El presidente que hizo posible

la llegada de Maradona

al Nápoles

Gráfico

Miguel Ángel Fernández

Coordinación editorial

Mirko Calemme – Javier Sillés

Con 23 años, Maradona

fue recibido como

un héroe por una población

desesperanzada y pobre.

El fichaje imposible del Nápoles,

un humilde equipo del sur

de Italia que nunca había

logrado un scudetto,

revolucionó el mercado

del fútbol europeo.

Las primeras horas

de ‘El Pibe de Oro’ en Italia

El 4 de julio de 1984, horas después

de acordar con el Barça su traspaso

al Nápoles, Maradona tomó

un vuelo con destino a Roma.

Era la primera vez que el ‘10’

pisaba suelo italiano.

A las 14:05, el Pelusa aterrizó

en el aeropuerto Fiumicino de Roma.

Le acompañaban su representante,

Jorge Cyterszpiler, y su jefe de

prensa, Guillermo Blanco

Seguridad en la pista

Un dispositivo de 200 policías

esperó en el aeropuerto la llegada

del vuelo AZ 357, que traía

al crack argentino a Italia

Jorge Cyterszpiler

Representó a Maradona hasta

julio de 1985. El ‘10’ lo sustituyó

por Guillermo Coppola

Corrado Ferlaino

El presidente que hizo posible

la llegada de Maradona

al Nápoles

En sus inolvidables siete años bajo el Vesubio, el Pelusa vivió a su manera. No le faltó nada: goles, triunfos, caídas, escándalos y muchas páginas de historia. Imborrables. Los napolitanos le adoran no solo por los títulos que ha llevado y los dos primeros scudetti (hasta el 4 de mayo de 2023, los únicos). Maradona supo hacer suyo el sentimiento de un pueblo que nunca se sintió entendido por Italia, que jugaba, como decía él, «contra todos en cada partido».

Tras su encuentro con la directiva y el primer reconocimiento médico, Maradona pidió que le dejaran pisar el césped de San Paolo. Un día después, el Pelusa sería aclamado en su presentación ante miles de aficionados.



A las 19:20, dirigentes y jugador

salieron del estadio en dirección

al puerto de Nápoles. Un yate Silfra II

trasladó a Maradona a la isla de Capri.

Durante la travesía el jugador firmó

un contrato sujeto a ocho condiciones

Las ocho cláusulas

de su contrato

con el Nápoles

El 15% de los 13.000

millones de liras que Ferlaino

pagó por su traspaso

Una villa con piscina

sobre el mar

Una casa para su

representante

Jorge Cyterszpiler

El 25% de lo pactado

por el club por cada

partido amistoso

Diez pasajes aéreos

Nápoles- Buenos Aires-

Nápoles

Premio doble

por partido

ganado

Ingresos

publicitarios

por fotografías

de club (entre el 50

y el 80%)

Al margen de las cláusulas, el contrato

firmado en Capri ligaba durante cuatro

temporadas a Maradona con el Nápoles

(800.000 dólares por temporada)

3.200.000 millones de dólares

El 5 de julio a las 07:30, Maradona

fue trasladado a la Clínica Villa

del Sole en Manzoni para una segunda

revisión médica. Se le radiografiaron

ambas piernas, se le extrajo sangre

y se le practicó una radioscopia de tórax

A las 19:20, dirigentes y jugador

salieron del estadio en dirección

al puerto de Nápoles. Un yate Silfra II

trasladó a Maradona a la isla de Capri.

Durante la travesía el jugador firmó

un contrato sujeto a ocho condiciones

El Doctor Acampora, médico del Nápoles,

pasando reconocimiento a Maradona

La primera noche el jugador se alojó

en la habitación 222 del Hotel Excelsior

Las ocho cláusulas

de su contrato

con el Nápoles

El 15%

de los 13.000

millones de liras

que Ferlaino

pagó por

su traspaso

Ingresos

publicitarios

por fotografías

de club (entre el 50

y el 80%)

Una villa

con piscina

sobre el mar

Premio doble

por partido

ganado

Una casa para

su representante

Jorge Cyterszpiler

Diez pasajes

aéreos Nápoles-

Buenos Aires-

Nápoles

El 25%

de lo pactado

por el club

por cada partido

amistoso

Al margen de las cláusulas, el contrato firmado en Capri

ligaba durante cuatro temporadas a Maradona con el Nápoles

(800.000 dólares por temporada)

3.200.000 millones de dólares

El 5 de julio a las 07:30, Maradona

fue trasladado a la Clínica Villa

del Sole en Manzoni para una segunda

revisión médica. Se le radiografiaron

ambas piernas, se le extrajo sangre

y se le practicó una radioscopia de tórax

80.000 Tifosi pagaron una entrada

de 1.000 liras para recibir al astro

200 periodistas asistieron a la rueda

de prensa de presentación del ‘10’

Su generosidad, su orgullo y su carácter son la personificación del estilo de vida partenopeo, en las buenas y las malas. El argentino fue un napolitano más, y los napolitanos fueron, por él, también argentinos. Fue un amor intenso, a veces demasiado, y terminó con una herida que sigue sangrando.

Fue un gol histórico. El 3 de noviembre de 1985 Diego marcó un libre directo imposible ante la Juventus de Platini, sin apenas distancia y ante una barrera colocada a cinco metros. Aquella temporada la Juve acabaría ganando el scudetto, pero cuando el partido llegó a su fin sólo hubo elogios para Maradona.

El primer scudetto conseguido por el Nápoles simbolizó el triunfo de los desvalidos ante los poderosos, tal y como lo hizo la Argentina campeona en el Mundial de México 86. La hazaña increíble del Nápoles devolvió algo de esperanza a los territorios del sur de Italia y engrandeció aún más la figura de Maradona.



Nace el tridente MaGiCa: Maradona,

Giordano, Careca. La llegada

del brasileño hace el Nápoles todavía

más espectacular, pero tras un comienzo

de temporada inolvidable los azzurri

caen en el tramo final, cediendo el liderato

en el histórico 2-3 del San Paolo ante el Milan.

En la Copa de Europa los partenopei cayeron

en la primera ronda, contra el Real Madrid,

mientras que en la Copa italiana pararon

en los cuartos, contra el Torino.

Los napolitanos, reforzados con

Alemao en la medular, no pudieron

con el Inter de Trapattoni y cerraron

el Calcio con otro subcampeonato,

mientras que cayeron en la final

de Copa italiana contra la legendaria

Samp de Vialli y Mancini. En Europa,

sin embargo, llegó la gloria: Maradona

levantó la Copa de la UEFA, tumbando

a equipazos como Juve y Bayern,

y al Stuttgart en la final.

Títulos: 1

(Copa de la UEFA)

Nace el tridente MaGiCa: Maradona,

Giordano, Careca. La llegada

del brasileño hace el Nápoles todavía

más espectacular, pero tras un comienzo

de temporada inolvidable los azzurri

caen en el tramo final, cediendo el liderato

en el histórico 2-3 del San Paolo ante el Milan.

En la Copa de Europa los partenopei cayeron

en la primera ronda, contra el Real Madrid,

mientras que en la Copa italiana pararon

en los cuartos, contra el Torino.

Los napolitanos, reforzados con

Alemao en la medular, no pudieron

con el Inter de Trapattoni y cerraron

el Calcio con otro subcampeonato,

mientras que cayeron en la final

de Copa italiana contra la legendaria

Samp de Vialli y Mancini. En Europa,

sin embargo, llegó la gloria: Maradona

levantó la Copa de la UEFA, tumbando

a equipazos como Juve y Bayern,

y al Stuttgart en la final.



En 1990 Nápoles disfrutó

del último gran Maradona. Con Bigon

en el banquillo en lugar de Bianchi,

los azzurri ganaron otra carrera con

el Milan y celebraron el segundo

scudetto de su historia. En la Copa

italiana los sureños cayeron

en la semifinal, siempre contra

los rossoneri, mientras que en la Copa

de la UEFA cayeron en los octavos,

contra el Werder.

La legendaria era Maradona se cierra con

un curso triste y una única alegría: el 5-1

en la Supercopa contra la Juve. Los azzurri

terminaron octavos en la Serie A, en

los octavos de Copa de Europa (contra

el Spartak de Moscú) y en la semifinal

de Copa italiana (contra la Sampdoria).

Zola tomó el relevo del Diego, que dijo

adiós tristemente por el positivo

en cocaína tras el encuentro

con el Bari del 7 de marzo de 1991.

Títulos: 1

(Supercopa de Italia)

En 1990 Nápoles disfrutó

del último gran Maradona. Con Bigon

en el banquillo en lugar de Bianchi,

los azzurri ganaron otra carrera con

el Milan y celebraron el segundo

scudetto de su historia. En la Copa

italiana los sureños cayeron

en la semifinal, siempre contra

los rossoneri, mientras que en la Copa

de la UEFA cayeron en los octavos,

contra el Werder.

La legendaria era Maradona se cierra con

un curso triste y una única alegría: el 5-1

en la Supercopa contra la Juve. Los azzurri

terminaron octavos en la Serie A, en

los octavos de Copa de Europa (contra

el Spartak de Moscú) y en la semifinal

de Copa italiana (contra la Sampdoria).

Zola tomó el relevo del Diego, que dijo

adiós tristemente por el positivo

en cocaína tras el encuentro

con el Bari del 7 de marzo de 1991.

Cuando falleció, en aquella triste noche de 2020, la ciudad, siempre tan caótica, se silenció. El estadio cambió de nombre en pocas horas y no hubo burocracia, por una vez: San Paolo le dejó su sitio al ídolo de los niños pobres. 259 partidos, 115 goles, dos scudetti, una Copa de Italia, una Supercopa italiana y una Copa de la UEFA: la historia de Maradona se convirtió en leyenda, pero va mucho más allá de los trofeos. Si quieren aprenderla, solo hace falta pasear por las calles del corazón de Nápoles. Cada diez pasos, su cara aparecerá.