Guerra Ucrania – Rusia: últimas noticias en directo | Blinken pide medidas para que Rusia no use los alimentos como “arma de guerra” | Internacional

Putin y la geopolítica del grano

Los ataques de Rusia con drones de origen iraní contra los puertos ucranios han dañado decenas de miles de toneladas de grano. Solo ayer, en la última incursión contra una instalación portuaria ucrania en el Danubio; Moscú destruyó 40.000 toneladas de cereal en un silo ubicado a las puertas de la OTAN, pues el río ejerce de frontera natural entre Ucrania y Rumania.

La incursión ha sido descrita como una amenaza a la seguridad alimentaria global. Bruselas ha alertado este jueves de ese riesgo global, acentuado por la salida de Rusia del acuerdo para exportar grano a través del Mar Negro desde el 17 de julio. Borrell ha pedido a la comunidad internacional que presione a Putin para que vuelva a ese acuerdo que permite a Kiev exportar sus cereales a través del mar Negro.

Desde la ruptura de Moscú, dos pequeños puertos fluviales ucranios en la región de Odesa —el de Izmail que fue atacado ayer, y Reni—, se han convertido en la principal vía de salida del trigo y el maíz. Por allí pueden salir entre 3,5 y 4 millones de toneladas de cereales al mes, según los datos que Intercourtage, empresa francesa especializada en materias primas, ha facilitado a la agencia AFP.

En julio, Moscú ha intensificado sus ataques contra la infraestructura portuaria de Kiev: en los 10 días siguientes a la suspensión, 26 puertos y 180.000 toneladas de grano han sido destruidas. Unas acciones que para los expertos de Intercourtage tiene el objetivo de “intentar asfixiar a Ucrania y golpear una de sus principales fuentes de divisas”. Rumania ha descrito el último ataque ruso contra un silo como un “crimen de guerra”.

Sin embargo, en plena ofensiva rusa contra graneros y puertos, el precio por tonelada ha bajado casi diariamente: ayer, el precio del trigo a futuro descendió casi un 2%. ¿Por qué? Rusia también es un relevante productor global de grano. Vladímir Putin considera que su país puede sustituir a Ucrania como suministrador mundial y se ha puesto manos a la obra. El mes pasado, Rusia ha incrementado un 60% sus exportaciones con respecto al año pasado, según ha divulgado la Unión Rusa de Grano. El principal cliente de Moscú ha sido Arabia Saudí (con 578.000 toneladas), seguido de Turquía (518.000); Egipto (467.000), e Israel (345.000). También lo adquirieron Bangladesh (222.000); Tanzania (94.000); o Sudán, 68.000. “Y hay nuevos compradores en América Latina. Brasil o Perú no nos compraban antes y ahora lo hacen”, celebraban desde la Unión Rusa de Grano. En total, 33 países recibieron en julio cargamentos de trigo, siete más que hace un año.

En otro guiño a las exportaciones de grano y aprovechando la cumbre África-Rusia que se celebró hace unos días; Putin prometió grano gratuito a seis países del continente: Burkina Faso, Zimbabue, Mali, Somalia, la República Centroafricana (RCA) y Eritrea.