Tossa de Mar demuestra que la policía local sí actuó en el caso del perro

El Ayuntamiento de Tossa de Mar (la Selva, Girona) desmintió ayer rotundamente las acusaciones de inacción lanzadas contra su policía local por una oenegé de defensa de los derechos de los animales, y recogidas por este diario el pasado día 24. La Fundación Altarriba, que fue capital en la erradicación de los sacrificios en las protectoras de animales de Catalunya, ha dado marcha atrás y admite que la alcaldía tiene razón.

Esta entidad altruista está integrada por juristas que en algunos casos llevan más de 30 años en la defensa animal o que durante 20 formaron parte de la comisión de defensa de los derechos de los animales del Colegio de Abogados de Barcelona. Desde el día 20, y hasta que así lo recogió este diario, denunciaba una situación escandalosa en sus redes y ante el Ayuntamiento, a través de una instancia que no fue contestada hasta ayer.

El lunes otro ejemplar murió ahorcado en Girona al tratar de huir de una terraza al sol

El escrito acusaba a la policía de inacción ante el requerimiento de un grupo de ciudadanos que hallaron a un perro de pequeño tamaño abandonado en el interior de un coche en pleno sol. El caso ha destapado la existencia de un chat ciudadano en el que había dos policías a título personal. El primer aviso, a las 13:49 horas, se lanzó aquí. Alguien recordó entonces que este no es un canal oficial y pidió que se llamase a la policía.

La llamada se realizó a las 13:53 horas y cinco minutos después acudió un motorista. No uno cualquiera, sino un guía canino. Con la ayuda de un ciudadano que permanecía en el lugar, el agente logró bajar una ventanilla y sacar del turismo al animal, “que no presentaba signos alarmantes, pero que podía haber acabado mal si el caso se hubiera prolongado”, según el jefe de la policía local, José Sánchez.


El perro rescatado en Tossa 

FA

Una vecina se hizo cargo del animal, “para evitarle una situación más estresante en la perrera”. Sus propietarios, franceses, se presentaron en comisaría y explicaron haber sufrido una emergencia médica sin saber dónde dejar a su perro. La vecina que se lo quedó fue avisada a las 14:44 horas y a las 15:08 acudió a la sede policial para devolverlo. La oenegé, y este diario, dieron por buena una versión errónea de los hechos.

Las protectoras recuerdan que no todas las imprudencias se evitan a tiempo, como ha pasado con la de Tossa de Mar y otra reciente de Terrassa, donde un perro sin comida, agua ni sombra estaba a punto de lanzarse al vacío. Eso ocurrió precisamente el lunes en barrio de Sant Pau, donde un perro que estaba en un balcón sujeto con una cuerda saltar mortalmente hacia la calle para huir del calor y acabó colgado. La policía local ha denunciado al propietario por maltrato animal.