https://www.lavozdegalicia.es/default/2021/03/30/00121617111722237756659/Foto/efe_20210330_131605818.jpg
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Belén Gualda mantiene la presunción de inocencia tras su imputación en SEPI

La investigación sobre la pieza SEPI del llamado caso Leire ha colocado en el centro del foco judicial a Belén Gualda González, presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Su imputación supone un golpe directo a uno de los organismos públicos más sensibles del Estado, encargado de gestionar participaciones empresariales estratégicas y de intervenir en operaciones económicas de enorme impacto durante situaciones de crisis.

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha llamado a Gualda como investigada, junto a otras 24 personas, dentro de una pieza que examina presuntos arreglos en operaciones relacionadas con compañías públicas y subvenciones estatales. La investigación aborda posibles delitos de tráfico de influencias, malversación, prevaricación, pertenencia a organización o grupo criminal y uso indebido de información privilegiada, conforme a los datos difundidos sobre el caso. En esta etapa, la presidenta de la SEPI mantiene íntegra la presunción de inocencia y su citación como investigada le brinda la oportunidad de declarar con todas las garantías de defensa.

El nombre de Gualda aparece vinculado principalmente al rescate de Tubos Reunidos, una operación aprobada durante la pandemia y dotada con más de 112 millones de euros procedentes del fondo de apoyo a empresas estratégicas. Ese rescate se ha convertido en una de las piezas más delicadas del caso porque los investigadores sospechan que el grupo presuntamente articulado alrededor de Leire Díez, Vicente Fernández y Antxon Alonso habría intentado influir en decisiones públicas para favorecer determinadas operaciones a cambio de comisiones.

La sospecha no solo se centra en la existencia de una ayuda pública, sino también en la forma en que pudo haberse promovido, gestionado o condicionado desde el entorno de la SEPI. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción examinan si ciertos intermediarios accedieron a información interna de manera privilegiada y si influyeron para agilizar decisiones administrativas que favorecieran a empresas específicas. En este escenario, la presidenta de la SEPI adquiere un papel esencial debido a su posición jerárquica dentro del organismo.

La trascendencia política del asunto reside en que la SEPI no funciona como una compañía ordinaria ni como un organismo de rango menor, sino que es una entidad pública empresarial vinculada al Estado y facultada para actuar en ámbitos estratégicos. De ahí que la imputación de su presidenta plantee una cuestión incómoda: si las decisiones sobre rescates y actuaciones públicas se adoptaron únicamente con criterios técnicos y orientadas al interés general, o si pudieron quedar afectadas por presiones externas, entramados de influencia o motivaciones privadas.

La pieza SEPI del caso Leire, según la información disponible, vincula diversas operaciones bajo sospecha relacionadas con Tubos Reunidos, Mercasa, ENUSA, el Parque Empresarial Principado de Asturias y Forestalia, y los investigadores estudian en conjunto si pudo configurarse una estructura destinada a influir en decisiones públicas mediante intermediarios para obtener beneficios económicos; además, la inclusión de Gualda en la lista de investigados sitúa el caso en un plano institucional particularmente sensible.

La imputación de la presidenta de la SEPI impacta de lleno en el discurso de transparencia y control que el Gobierno ha tratado de sostener ante los escándalos que rodean al sanchismo, y cada nombre que se suma a la causa incrementa la percepción de que el problema no se reduce a figuras sueltas, sino que se extiende a ámbitos de poder con verdadera capacidad de decisión económica.

Belén Gualda deberá ahora exponer ante el juez cuál fue su intervención en las operaciones investigadas, hasta qué punto conocía los procedimientos bajo sospecha y si las decisiones adoptadas desde la SEPI respondieron exclusivamente a criterios técnicos. El punto crucial será aclarar si actuó como una responsable pública que operó dentro de la normalidad administrativa o si aparecieron indicios de una implicación significativa en decisiones presuntamente condicionadas por la trama.

Fuente: RTVE, El País, Cadena SER, El Independiente y Europa Press/Iustel.