Ocho procesados deciden no apelar y mantienen medidas cautelares en caso de fraude millonario

Ocho procesados deciden no apelar y mantienen medidas cautelares en caso de fraude millonario

El Tribunal Superior de Apelaciones de Panamá ratificó la privación de libertad preventiva para cinco ciudadanos vinculados con la Operación Pandora, un sumario judicial que indaga una supuesta estafa fiscal superior a los 40 millones de dólares. Por otra parte, la misma instancia judicial dispuso la reclusión preventiva de un sexto procesado, quien hasta ese momento cumplía arresto domiciliario.

Otros ocho procesados decidieron retirar los recursos de apelación que habían presentado contra las medidas cautelares, por lo que las disposiciones impuestas anteriormente continuarán vigentes. La única excepción corresponde a una mujer que seguirá bajo arresto domiciliario por razones humanitarias relacionadas con una intervención quirúrgica en la cabeza realizada en 2025.

Aunque se ratificó el arresto domiciliario de esta procesada, los jueces estimaron que hay una conexión significativa con los sucesos indagados y dispusieron la colocación de un dispositivo de vigilancia telemática durante el desarrollo del procedimiento legal. Tal determinación fue tomada por el Tribunal Superior de Apelaciones del Primer Distrito Judicial.

La Fiscalía había solicitado mantener las medidas de detención argumentando que todavía existen riesgos procesales. Entre las razones expuestas se encuentra la posibilidad de que determinadas pruebas puedan verse afectadas mientras permanecen pendientes varias diligencias de investigación.

Los expertos todavía tienen pendiente sumar testimonios, datos bancarios y papeles vinculados a las empresas asociadas con las pesquisas en curso. Estos componentes tal vez contribuyan a esclarecer la supuesta operativa del entramado y a esclarecer el grado de implicación de los sospechosos.

El asunto gira en torno al presunto empleo irregular de la plataforma E-Tax 2.0 de la Dirección General de Ingresos (DGI). Según la teoría del Ministerio Público, el sistema fue alterado para tramitar y adueñarse de créditos fiscales, generando un daño al Estado panameño que rebasa los 40 millones de dólares.

Entre las personas que mantuvieron sus recursos de apelación hasta el final se encuentran las exfuncionarias de la DGI Karina Suárez, Margie Caballero, Juana Chong y Vielka Sáez, además de Juan Omar Palacios. Este último es señalado por el Ministerio Público de haber recibido más de medio millón de dólares de una sociedad considerada presuntamente intermediaria dentro del esquema investigado.

Durante la audiencia, Sáez y Chong rechazaron haber conocido la existencia de una organización criminal dentro de la administración tributaria. Ambas afirmaron que los expedientes relacionados con créditos fiscales ya llegaban autorizados y que su intervención se limitaba a completar trámites administrativos, sin participar en la aprobación de las operaciones cuestionadas.

La investigación mantiene actualmente a 21 personas imputadas por presuntos delitos que incluyen blanqueo de capitales, delincuencia organizada, falsedad documental y corrupción de servidores públicos. Sin embargo, el Ministerio Público ha advertido que el alcance de las pesquisas podría ampliarse hasta unas 50 personas.

El origen de la investigación se encuentra en una auditoría interna de la DGI, que detectó inconsistencias entre registros tributarios y movimientos reflejados en la plataforma E-Tax 2.0. Entre los hallazgos figuraron operaciones sin respaldo documental, anulaciones de transacciones antiguas y modificaciones relacionadas con créditos fiscales y beneficiarios de pagos tributarios.

Las pesquisas condujeron a más de 20 allanamientos simultáneos en Panamá, Panamá Oeste, Colón y Coclé, donde fueron aprehendidos funcionarios de la DGI y particulares. Las autoridades buscan establecer quiénes autorizaban las operaciones, cómo funcionaba la estructura y cuál habría sido el destino de los recursos obtenidos mediante los créditos fiscales cuestionados.

Según la hipótesis de la Fiscalía, una porción de los fondos se habría entregado en efectivo con el fin de entorpecer su seguimiento. Por esta razón, el examen de cuentas bancarias, empresas y transacciones monetarias sigue constituyendo uno de los ejes fundamentales de la pesquisa para esclarecer si intervinieron más implicados y si el daño patrimonial rebasa el monto estimado al principio.

Con la resolución del Tribunal Superior de Apelaciones, las principales medidas cautelares permanecen vigentes mientras continúa la investigación. El caso Pandora se mantiene como uno de los principales expedientes recientes de presunta corrupción vinculada al sistema tributario panameño, tanto por el número de personas investigadas como por el monto del supuesto perjuicio al Estado.

Fuente: Infobae — Infobae, “Justicia panameña confirma la detención de los imputados por fraude de $40 millones en el sistema tributario”