
Amenazas, agresiones, faltas de respeto y denuncias falsas. La situación de los profesores en las aulas se complica. A un profesor le tiran una botella, una niña, una silla y hasta una mesa mientras está en clase. Un tutor, un alumno la empuja al suelo. Por otro lado le dan una patada. Por otro lado, los agarrarán por la espalda. Al final de la jornada, un profesor recoge una copa compartida, calles pinchadas o una pinta en la puerta de su casa. O un día, fuera del centro, te piden una paliza.
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