El Real Madrid marca en el show de Vinícius

El Real Madrid marca en el show de Vinícius

El Real Madrid recogió los tres puntos del Sadar en otro partido en el que Vinícius estuvo a su mejor nivel. Marcó un doblete con un segundo gol sensacional y pudo medir más porque volvió a ser el jugador más desequilibrante. Por unos instantes la brasileña estuvo al borde de la expulsión con sus protestas al árbitro, un Martínez Munuera que al ser golpeado por uno de sus atacantes le sacó la tarjeta amarilla.

El Sadar se dirigió en todo momento a Vinícius, quien respondió al pedido con gestos respetuosos e irónicos, diciendo que los seguiría y regresaría. Genio y figura.

La primera parte

Dos goles en diez minutos

Pamplona nunca está llena de gusto por los blancos por todo lo que se abre al público y este Madrid tardío sólo lo pasó mal en el primer tiempo. En la fiesta estuve nervioso los primeros 45 minutos, un día y un turno en el que incluso en Madrid tenía más control y no podía decidir lo que quería. En la segunda parte el aire cayó sobre Osasuna y fue un paso plácido del líder.

Para los de Ancelotti fue el último partido de Bellingham, que cumplió así su segundo partido de sanción con el conjunto rojillo de Mestalla. Con Joselu fue la convocatoria en el último momento por una gastroenteritis la única novedad en el once fue la presencia de Tchouaméni desde el central acompañando a Rüdiger, que envió a Nacho al banquillo.

Si algún plan tenían los entrenadores, éste se lo desbarató la ensegueda de aires porque en diez minutos chocó con dos goles por culpa de quienes no leen cometer.

el primer gol

Vinícius le robó la tarjeta a Catena

Al inicio del himno inicial, en el minuto tres, Vinícius le robó el balón a Catena, que lo portó como un colegial. El brasileño se acercó a Sergio Herrera y lo superó con destreza con un remate crucero.

En el lugar donde mostró su juego detrás de la portería madridista disfrutó aprendiendo la enseñanza en un saco de caballo que pegó en Moncayola y se defendió con la vista, algo raro porque los blancos no metieron ningún gol en el balón del Parado en todo lo que pasó. tiempo. En esta ocasión, Herrando y Budimir extendieron el corazón solo para empujarlo al segundo palo porque no tenían la primera marca.

El 1-1 marcó la pauta para el Sadar, pero Osasuna no pudo demostrarlo. Los rojillos fueron llegando dejando mucho espacio. Vinícius les cazó en un contra de libro tras un gran pase de Rudiger e con tutti i facición badly pre-Sergio Herrera, que la tapó el remate.

El segundo gol del Madrid

Un detalle de la calidad de Carvajal

En uno de esos días y días en Madrid tuve que ponerme en el aire de vez en cuando, en diez minutos, en un partido que empezó Brahim, Valverde puede pasar por delante y ahí apareció Carvajal para enterarse de la manga. Relación con el ‘externo ante el que nada puede hacer la defensa navarra, sorprendida por el detalle de la calidad del Leganés.

A falta de media hora, el partido volvió un poco más tranquilo porque el Madrid tenía que llevar más control y Osasuna no encontró muchas maneras de hacer daño salvo en una fila venenosa de Arnáiz, muy buena respuesta de Lunin.

Lo malo para el Madrid fue que Vinícius fomentó su protagonismo con su pobrecito. Más penalti por una acción de Herrando y parecía obligado a gesticular y protestar todo el tiempo. Tras una fata clara de Tchouaméni, siguió con sus protestas en el centro del campo y Martínez Munuera se sacó la amarilla en el 41. El gol es el quinto, completa el ciclo y no dejará de jugar el día 31 ante el Athletic Club en el Santiago Bernabeu

La tarjeta a Vinícius para protestar

No podrá jugar ante el Athletic

En la segunda parte se escribió otra historia. El Madrid mandó desde el primer momento y la vivacidad de Osasuna desapareció como por ensalmo,

El Madrid puede lucir muy preparado en la zona roja. Empezó a masticar el juego y el Sadar se confundió. Parecía imposible que el gol no se marcara inmediatamente y se acumularon las numerosas secuelas. En el 61 el 1-3 llegó en una trifulca de Brahim y el 1-4 fue lo mejor del partido. Vinícius se metió en el área para ganar velocidad y definió con un toque suave frente a Herrera. El balón entró espaciado. Vinicíus lo celebró levantando la mano al odio en medio de un atentado monumental.

Aparte de ahí ya hubo muy poco, salvo cambios masivos en los dos equipos. El Osasuna marchó en el centro del campo de Iñaki Muñoz y Arda Güler, de espalda salada, luego marcó desde el centro del campo en un saque de banda que se fue al cruce. Otro gran detalle del turco. Barcelona venderá todos los días en la Ciudad Metropolitana a Madrid.