
La de San Mamés será la final de las Mayúsculas de la Champions femenina con las dos últimas campeonas. El Barcelona se enfrentará en la Catedral al Olympique de Lyon. Vuelvo al 2015 para encontrarme con un equipo diferente en estos dos clubes. Las leonas no dejaron una mínima exigencia para la remontada del PSG en el Parque de los Príncipes (1-2) y se clasificaron para su undécima final. Los campeones franceses, que no llegan a una final europea desde 2013, aspiran a su nuevo ingreso.
En Barcelona son muy conscientes del poder de su bestia negra, que ya sufrió en las derrotas de las finales de 2022 (3-1 en Turín) y 2019 (4-1 en Budapest). Los barcelonistas, que consideran que en Bilbao juegan casi en casa, esperan que sea la oportunidad ideal para imponerse a un equipo que nunca ha podido ganar (cuatro duelos oficiales y un amigo en Portland).
La bestia negra blaugrana
Los barceloneses ya sufrieron el poderío del Lyon en las derrotas de las finales de 2021 (3-1 en Turín) y 2019 (4-1 en Budapest)
A la vista de las semifinales, el Lyon defendió el 3-2 del Ida y aumentó sus ventas en el minuto 3 con un gol de la zurda de Bacha. Antes del descenso, igualó goleador a Chawinga, el pichichi de la liga gala.
Pero en la segunda parte el gol del chileno Endler sólo intervino usted. Es más, ya en la recta final el haitiano Dumornay, que ya marchaba en el IDA, aprobó una asistencia de Bacha para poner el 1-2 final.
En París
Bacha y Dumornay no tuvieron posibilidades de remontar la derrota de Ida por 3-2 ante el PSG
Renard, Horan y Hegerberg, entrenados por Sonia Bompastor, emprendieron un crucero por el camino del Barça.