‘Mar i cel’ tiene un largo y último viaje

‘Mar i cel’ tiene un largo y último viaje

Como las noches de los grandes conciertos, en el Teatro Victoria de Barcelona había una sombra roja impecable. La oportunidad valió la pena, porque Dagoll Dagom restrenaba su musical más emblemático, Mar y cielo, pero con una peculiaridad: es la última vez que contesta. Pasada la mediana edad decidió venir a Velas. En la segunda planta del Victoria, una exposición de emotiva reflexión sobre su historia y, en julio, el Teatre Grec vivió tres noches únicas, con una celebración de gala que se prolongó, con buen ritmo y espectacularidad, hace cincuenta años.

Joan Lluís Bozzo lo tienes claro a la hora de proponerlo Mar y cielo, la ópera de teatro de Àngel Guimerà, como base del libreto de un nuevo musical catalán. Se necesitaría una historia literaria poderosa, con un tema siempre presente, para construir un montaje que perdure a lo largo de los años. Lo que parecía una fórmula imposible resultó ser el alcalde electo de Dagoll Dagom, que quería hacer zarpar el barco de los moriscos.

Alexia Pascual y Jordi Garreta interpretan a Blanca y Saïd con comodidad y buena química

La historia se desarrolla a partir de la expulsión de los reyes musulmanes de España por parte del rey Felipe III en 1609, una escena que no aparece en la ópera original de Guimerà, pero que los creadores de la música consideran importante para contextualizar el conflicto en curso. Sigue: los amores prohibidos entre un cristiano, prisionero en el barco moro, y el capitán de los piratas, una especie de Romeo y Julieta entre moros y cristianos, que sigue resonando.

La dramaturgia y la adaptación del texto corren a cargo de Xavier Bru de Sala con Bozzo, que nunca pidió perderse el último viaje, y de Anna Rosa Cisquella y Miquel Periel, actuales directores del montaje.

Entre los asistentes también se encuentran Albert Guinovart, autor de la maravillosa partitura, y Montse Amenós, escenógrafa del barco, a quien el día del concierto de 1988 le preguntaron cuándo paraba un cuarto de hora para empezar la actuación. . El barco es igual a estos, pero todo el sistema mediante el cual se construyó el movimiento fue nuevo en cada una de las cuatro estaciones. Ayer, por favor, completó la canción el barco morisco.

Así Blanca y Said podrán vivir su trágica pasión. En el escenario, con comodidad y buena química, la vida de los queridos Populares, Alexia Pascual (Euforia) y Jordi Garreta (Cuenta conmigo), mientras que entre el público lo admiraban con emoción y nostalgia los Àngels Gonyalons y Carlos Gramaje, los primeros Blanca y Saïd, y también Elena Gadel y Ana San Martín, que en otras ocasiones encarnaron a Blanca. En las butacas también pudimos escuchar a actores míticos del primer montaje, como Joan Crosas, Pep Cruz, Roser Batalla y Muntsa Rius. Y interpreta otras temporadas, como Clara Moraleda y Anna Moliner.

Junto a la asesora cultural, Sònia Hernández, ni el de Política Lingüística, Xavier Vila, ni muchos otros nombres del gremio pidieron perder esta plaza en un escenario espectacular, adornado por las acrobacias de los intérpretes y del grumete Idriss (Berta Luna) que cantó. boca abajo. El viaje actual no tiene fin. Actualmente, las entradas están a la venta hasta febrero de 2025, con posibilidad de ampliar las funciones por más semanas. Teniendo en cuenta que antes del exterior se habían vendido 150.000, lo único que podemos esperar es que este último viaje sea cuantioso. “Hasta que nos che el Mago Pop”, bromeó Anna Rosa Cisquella. El dueño del Victoria también fue testigo de la magia de Martes y cel.