María Casado denuncia la situación que viven los valencianos en la DANA: «Es un infierno»

María Casado denuncia la situación que viven los valencianos en la DANA: «Es un infierno»

Valencia respira desesperación; Las calles parecen tener algunas trampas en un estante de las que nadie puede ocuparse en absoluto. Barro, escombros y basura se mezclan en cada rincón, mientras vecinos y voluntarios intentan devolver un poco de orden al caos que ha dejado la DANA. En medio de este panorama desolador, en Catarroja, una de las localidades más afectadas, los ancianos hacen lo que pueden: limpiar, rescatar pertenencias y, sobre todo, buscar a los desaparecidos. Pero a pesar de todo el esfuerzo, siento mucho que estás luchando solo.

María Casado, reportera y presentadora de Información de TelecincoRegresaron a las calles de Catarroja, donde bajaron con los vecinos que luchaban por recuperar sus vidas. “Aquí hay familias que llevan dos y tres días sin agua y sin comida. Ahora ha intentado conseguir la ayuda, pero no la suficiente”, afirmó Casado, visiblemente afectado, mientras narraba las condiciones en las que viven muchos de ellos.

no hay nada que hacer

Los viejos intentan sobrevivir al desastre.

La frustración fue más evidente, sobre todo porque, a pesar del esfuerzo de vecinos y voluntarios para limpiar las calles de las principales localidades afectadas, tardaron mucho en hacerlo y la ayuda de las autoridades parecía una vía de escape.

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Los viejos lo han perdido todo.

Manuel Bruque/EFE

Miguel, uno de los ancianos de Catarroja, sólo tuvo tiempo de escapar de la riada gracias a una llamada de su padre. Yo estaba trabajando en su clínica cuando el agua empezó a inundar el lugar. “Vamos a llegar al tope de mil, porque si no… no nos tienen que pillar ahí”, grabó a Casado.

El agua rompió un muro que se derrumbaba, y ahora Miguel se preguntaba si podría reabrir su negocio o tendería a llenar el agua en otro lugar. “Es mucha reversión y no es cierto, lo intentaremos y lo seguiremos”, comentó.

En cambio, que te sorprendió el chorro de saliva del dentista, no ocultaste tu maldad ante la falta de advertencias previas. “Yo subo al dentista con mi hija a las 7:00 pm y aquí guardamos el agua. Nadie nos avisó, el dentista me preguntó ahí”, relataba indignada. No sólo se quejó de la velocidad con la que fue sometido al agua, sino también de la sensación de indefensión, de no haber tenido tiempo de reaccionar.

La propia María Casado denunció en su informe la falta de respuesta de las autoridades y el exabrupto que sintieron las familias. Según ella, “el sentimiento de todos es que estamos abandonados”. Asimismo, se mostró muy rabiosa y capaz de traducir en persona la tragedia de Valencia: “Quiero permitirme ser así de franca. Vieron vívidamente un horror horrible, un infierno horrible».

Aunque el agua no está por debajo, la incertidumbre continúa en el Acecho. Mientras los vecinos intentan salvar lo que han hecho sus seres queridos, está claro que las cicatrices de este desastre no desaparecerán tan fácilmente. DANA se marcha, pero el impacto de su paso a Valencia promete durar mucho más.