Noche de Campeones. Que la carretera es tan inestable como una botella de agua vacía en un pueblo de Portbou y tan ridículamente aterradora como cualquier otra afición, la forma ideal de apreciar en X tu estado de ánimo en el momento de la fiesta. Si las cosas no van mal y la tripulación no tiene el bufón, son capaces de reírse de sisma.

Vale la pena demostrarlo todo el tiempo. Un partido de fútbol del primer equipo masculino del Barça en una eliminatoria de Champions es la actriz @dianagmz7 asegurando con un 1-0 en el minuto 15 que “se nos quedará largo” y @jordibaste preguntando la hora al árbitro, pues no. Por ejemplo, con un 2-0 dos minutos más tarde, el periódico @nicolastomas afirmando que paga la tele “por si acaso” al grito de “visca el Barça, joder”. si, la guia @DolorsBoatella situando a este mismo goleador a la altura de los relatos históricos: “Y tú, ¿qué pasó el día del segundo gol de los octavos del Barça contra el Nápoles?”.
La euforia es tanta como la parodia de la cuenta. @PuyiFCB elogia un equipo mediano, para remarlo con un “jodete, Ousmane Dembélé, estés donde estés”. Y como otro Messi es tan necesario que la ansiedad le quite a los rojos para colocarse en los altares en Yamal Lamine… sólo hay que correr.
Y precisamente Lamine Yamal –Yamine Lamal para los disléxicos que no aplican la regla mnemotécnica lambdacista puertorriqueña para abrir la puerta, Yamal-, que se centra en la atención. El día del partido triunfa el chico que no haya cumplido 16 años. 17, 18, 20, al gusto del intoxicante. Las malas lenguas en X atribuyen la mentira al entorno madridista. Aunque la bola es grande. @EliLeezayy encuentra una explicación a su éxito: “Imagina que eres tan bueno que tus rivales piensan que eres culpable de fraude de edad”.
Mientras la culata sale a la calle: “Usé el florete de Yamal, no tardamos en deshacernos de él”, dice @torren__.
Continúa el juego que terminaste y gana el partido. Llega @JaumeTorres14 y viaja con el Madrid.
–Cálmate – le dicen.
–Todo adentro, siempre –responde.
Xavi, por su parte, hace caso omiso a las críticas. “Yo digo que somos el bufón de la Champions. ¿Qué hacemos ahora?”, responde el entrenador. Pero está claro que cuando Ramon Besa, con razón, lo escribió no se refería al Barça de Xavi, sino al último Barça de los últimos años. El 2-8 al Bayern de Múnich, el 4-0 al Liverpool, el 3-0 a la Roma. A Xavi le vendría bien leer la crónica. En cualquier caso, un bufón como se debe si también rima sobre sí mismo.
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