‘Manuel’, el ícono ‘queer’ que hace vibrar a Arco y censura Instagram

‘Manuel’, el ícono ‘queer’ que hace vibrar a Arco y censura Instagram

Arco no era Arco sin sus dosis de polémica, esas obras escandalosas que atraen todos los flashes y dan tema de conversación en los pasillos a una marabunta de coleccionistas ricos en busca de arte apasionante y bizarro. En más de cuatro décadas de existencia ha tenido para todos los gustos… Desde una instalación de Wolf Vostell compuesta por seis perros muertos que provocó adoradores insoportables y la ira de los animalistas franquistas en una Coca-Cola de maíz por Eugenio Merino, el jarrón mediano vacío que Wilfredo Prieto vendió por 20.000 euros o el joven representante del rey Felipe VI al que luego acudieron sus autores (Merino y Santiago Sierra) en un acto fallero en Berga. La 43ª feria de arte contemporáneo que hoy abre sus puertas en Ifema sólo para profesionales y compañeros (a partir del viernes las tendrá para el público general) ya tiene su candidata. Pero no se trata de una novedad, que no debería ser significativa en una edición que parece buscar la calma y el consuelo en los colores y la pintura estridentes, hasta la reaparición de una escultura homoerótica que, recordando la polémica que suscitó cuando se presentó en 1983, hoy es objeto de censura en Instagram.


‘Flor y hombre’, 1969, de Juan Hidalgo

Jesús Hellín

“La directora de ese momento, Juana de Aizupuru, que era muy moderna y con mucho talento, le envió sus libros a mi galerista [Fefa Seiquier] para detener a ese hombre. Decidió que aquel no le dejaría dormir. Pero si resistió, porque la tribuna siempre estuvo cerrada”, recuerda Rodrigo Muñoz Ballester, el autor de Manuel. En la escultura, el dibujante mandarino está representado abrazando simultáneamente el cuerpo desnudo de un amor no coincidente, un joven llamado Manuel a quien había conocido en una piscina. El corazón, iluminado de rojo, galopaba sincopado con su deseo. “Se considera la primera obra queer del arte español”, afirma el galerista José de la Mano, que junto a Rodrigo ha recuperado a otros artistas queer de la Transición, como Costus (de los que presentan El niño de Sanlúcarun retrato desnudo con la toalla de un joven Carlos Lozano), Juan Hidalgo o Carlos Fons Bada.


‘El niño de Sanlúcar’, de Cortús

Jesús Hellín

Rodrigo tardó seis años en construir a Manuel (después de haber contado la historia en las páginas de La Luna, la revista de la Movida de Borja Casani y luego publicada con un cómic de culto) y siempre ha mantenido los pies de la cama. , salvo los seis años que lo tuve con el coleccionista americano y asesor de la Tate que lo compró cuando lo vi en las vacaciones. Su muerte estuvo dirigida a su autor, pero permaneció meses en Barajas, con la esperanza de que alguien pagara las 600.000 pesetas que le costó el almacenamiento. Rodrigo, que no tenía el dinero, le contó la historia de la obra al administrador del depósito y éste, gustoso, le permitió llevárselo. Ahora quiere estar en oferta por 80.000 euros.

Manuel

Rodrigo posa junto a su escultura ‘Manuel’ en el stand de José de la Mano (Jesús Hellín)

«Una señora muy conocida, pintada como una de ellas, venía todos los días con una silla plegable y decía: ‘¡Éste es Federico!’ Era Maruja Mallo y pensaba en García Lorca

“No tengo idea de cuánto puede valer. ¿Cómo puedes acoger tu emoción en el mercado? ¡Obviamente tengo que pagar una tarifa y tengo que venir! Pero con un bocadillo como el que compré por casualidad en el rango de 2,30 euros, estoy contento”, explica Rodrigo. Estoy esperando a ver cuándo pasarán estos días durante las vacaciones, pero espero divertirme tanto como en el 83. Limpiar el paquete todas las mañanas. ‘Si estamos cansados ​​como la plata’, lo diré». Pero lo mejor “fue una señora muy conocida como de esas que venía todos los días con una silla plegable y sólo abría la boca para decir ‘¡Sí, este era Federico!’. Y le pregunté a mi galerista, Fefa, pero ¿qué es esto? ¿Vienes de los hospitales psiquiátricos o de dónde? Y ella me dijo ‘no, ella es Maruja Mallo y Federico es García Lorca’.

chillida

‘Hierro en el temblor’, de Chillida, en Cayón

Jesús Hellín

Arco 2024, la canción más instagramable está sujeta a censura en los círculos sociales. Pero hay mucho más que ver en la feria que tarda en inaugurar oficialmente a los Reyes. Participan 205 galerías de 36 países, con una sección especial dedicada al Caribe, y más de 350 coleccionistas recorriendo los pasillos (hace tiempo que son conducidos por tacones de aguja para deportados), con la ventaja de que muchos de ellos, de todos latinoamericanos, no fue necesario invitarlo porque, como reconoció su directora, Maribel López, fijó su domicilio en Madrid. El mundo amanece pero, por el momento, el comercio del arte continúa su marcha.

Miró subió al podio de los más estimados con un cuadro sobre una masonería valorado en 3,3 millones de euros

Ya sea el implacable bombardeo de Israel a Palestina, la guerra de Rusia contra Ucrania, el impulso a la crisis ecológica en todo el mundo o la amenaza de la ultraderecha, la feria parece una burbuja segura y predecible, inmune a lo que pasa afuera. El arte político ha perdido su protagonismo y la pintura está en fuga, para satisfacer un mercado más cauteloso.

A Miró le gustaría ser uno de los pintores más populares de Arco

A Miró le gustaría ser uno de los pintores más populares de Arco

Efe

Todo está en oferta y tienes precios brillantes. A Joan Miró le gustaría encontrarse a la cabeza de las piezas más caras con Cuadro, una de las 27 obras sobre masonería realizadas tras la guerra civil se había convertido en una modalidad de exorcismo, de las cuales sólo dos de ellas en España, en la Fundación Miró y en el Thyssen. Se vende en la galería de Leandro Navarro por 3,3 millones de euros. Tienes un Picasso en la Galería Guillermo de Osma por 2,5 millones y en Cayón lo puedes comprar por 1,2 millones hierro en el miedoEscultura de Chillida premiada en la Bienal de Venecia de 1958.