Bellingham toma el mando

El segundo partido del Real Madrid en la liga, esta tarde en Almería (19.30), parece que va a confirmar lo que ya se apuntó en San Mamés. Carlo Ancelotti ha cambiado el dibujo y volverá a jugar en rombo (o en diamante, como él dice), con Jude Bellingham (20 años) en la punta del mismo. El Madrid, como en Bilbao, volverá a ser un equipo muy físico, con otros tres  centrocampistas de gran despliegue: Tchouaméni (23 años), Camavinga (20 años) y Fede Valverde (recién cumplidos los 25 años). Los cuatro conforman una sala de máquinas de 22 años de media.

La decisión marca por fin el esperado cambio generacional que se esperaba desde hacía años pero que se retrasaba temporada tras temporada por la longevidad de Luka Modric (el 9 de septiembre cumple 38 años) y de Toni Kroos (33 años). Tras algunas dudas a los dos se les acabó renovando este verano por una temporada. Ya en la pretemporada se vio que el rol de ambos iba a ser menos determinante. Y que iban a perder la titularidad.

Kroos y Modric

Los dos aceptan su nuevo rol

Ahora mismo no hay rueda de prensa en la que no se le pregunte a Ancelotti qué tal lo llevan Kross y Modric. El italiano, experto en manejar vestuarios llenos de estrellas, asegura que no hay problema con ellos y que siempre han respondido entrenándose con ejemplaridad y sin malas caras.

Para Carlo Ancelotti es clave demostrar a Kroos y Modric que en ningún caso son suplentes (del estilo del que fueran en su día Gareth Bale, Eden Hazard o Mariano), sino jugadores a los que hay que preservar para ser decisivos en momentos determinantes tanto de los partidos como de la temporada.

En ese sentido la táctica de Ancelotti es nunca anunciar en público que no van a jugar. Un ejemplo fue lo ocurrido ayer. Cuando se le preguntó por el once y, si a diferencia de Bilbao, iban a jugar de salida, comentó: “Los dos están muy bien. Han entrenado muy bien esta semana, como los otros. Tenemos la suerte de tener una semana para preparar el partido, algo inusual. Los dos están listos para jugar”.

La apuesta del Madrid de este verano

Un fichaje de 103 millones

Mientras Kroos y Modric caminan hacia su ocaso deportivo el Madrid solo tiene ojos para Jude Bellingan. El inglés es la gran apuesta de la temporada una vez que lo de Kylian Mbappé se ha revelado un verano más como un sueño imposible. Se pagaron 103 millones al Borussia Dortmund por él y trata de romper el estereotipo de la difícil adaptación del futbolista británico al fútbol español.

En este caso la referencia es Gareth Bale, el último que jugó con los blancos. Las diferencias son enormes. El galés se fue sin hablar español (lo entendía sin problemas) y mostrándose distante con los hinchas, que en las tres últimas temporadas le tomaron manía y le abucheaban cuando jugaba en el Bernabéu por su evidente falta de compromiso con el club.

Bellingham, en cambio, se esfuerza por ser simpático. A la entrada y salida de Valdebebas para el coche y se poner a firmar autógrafos, chapurreando español. En San Mamés mete un gol de churro y lo celebra a lo grande, frente a la grada más vocinglera del equipo rival.

La trayectoria de Bellingham

Una mili en el Borussia Dortmund

Quiere que el equipo juegue para él y no solo para Vinícius y en el vestuario ya ha dado muestras de querer hacerse respetar. Sus dos temporadas en el Borussia han sido su mili.

Por ahora el rendimiento de Bellingham ha sido muy alto (con el lunar del clásico de Las Vegas ante el Barcelona, que le vino muy grande). Eso creó algo de recelo, pero en una plaza tan complicada como San Mamés fue el MVP del partido.

Ancelotti no es muy dado a elogios individuales, pero siempre que puede destaca a Vinícius (al que cree que tiene que proteger y modificar actitudes) y a Bellingham. Del inglés dijo la última vez: “Es una fuera de serie. Tiene mucha personalidad y se ha adaptado muy rápido al sistema del equipo. Parece que lleva mucho tiempo con nosotros», comentó. Más bien podía haberlo dicho al revés.  Es el equipo el que se ha adaptado a las características de Bellingham.